FOB, CIF, DAP… cada sigla cambia quién paga qué y quién asume el riesgo. Aquí lo ves de un vistazo, sin tecnicismos.
Un Incoterm es una regla de tres letras que define una sola cosa: hasta dónde paga y arriesga el vendedor, y desde dónde te toca a ti.
Elegir mal te puede dejar pagando costos que creías incluidos. Aquí están los cinco que verás casi siempre, ordenados por cuánto cubre el vendedor.
El vendedor solo deja la mercancía lista en su fábrica. Todo lo demás corre por tu cuenta.
El vendedor la entrega cargada en el barco, en origen. De ahí en adelante, el flete y el riesgo son tuyos.
El vendedor paga el flete y el seguro hasta el puerto de destino. Cómodo, pero puede esconder sobrecostos.
El vendedor la deja en tu bodega. Tú solo te encargas de los impuestos de aduana.
Con FOB, el flete lo pagas tú en destino. En tu Bill of Lading eso aparece como freight collect. No es un error: es que tú controlas ese costo, y ahí es donde conviene tener quien te ayude a que no te cobren de más.
En CIF el vendedor paga el flete, pero muchas veces contrata al forwarder más barato para él, y a ti te llegan cargos altos en destino. A veces sale mejor pedir FOB y manejar tú el flete.
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