Guangdong, P.R. China
Un BL tiene decenas de casillas, pero solo seis deciden si tu carga pasa sin dramas. Aquí no lo lees: lo miras.
El Bill of Lading (BL) es el documento más importante de tu importación: es el contrato de transporte y, en la práctica, el título de tu carga. Sin él, la mercancía no se mueve.
Da miedo la primera vez porque viene lleno de campos en inglés. La buena noticia: la mayoría son de relleno. Estos son los que sí tienes que mirar, marcados sobre un BL de verdad.
Quién envía y quién recibe. El consignee eres tú (o tu cliente).
El número que identifica todo el embarque. Con él rastreas y reclamas.
En qué barco viaja y a qué puerto llega. De aquí sale tu ETA.
Qué dice que viene adentro. Tiene que calzar con la factura comercial.
Los kilos y el volumen. En LCL el flete se cobra por el mayor de los dos.
Dice si el flete se pagó en origen o se paga en destino.
Cuando el BL dice Collect, el flete se paga en destino antes de que liberen la carga. Que no te pille: pide la cuenta con anticipación y tenla revisada, porque ahí es donde se cuelan cargos que nadie te avisó.
El LCL se cobra por W/M, el mayor entre el volumen (CBM) y el peso en toneladas. Muchos consolidadores redondean el CBM para arriba. Revisa que lo que te cobran calce con lo que realmente mide tu carga.
Mándanoslo. Lo revisamos contigo, campo por campo, y te decimos si hay algo que corregir antes de que cueste caro en destino.
Revisar mi BL por WhatsApp →Esta entrada es material informativo de la Bitácora A-Bordo. El BL mostrado es un ejemplo ilustrativo y no corresponde a ningún cliente ni operación real.